La enfermedad de Párkinson

 

La Enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo que afecta al sistema nervioso, produciéndose unos mecanismos de daño y posterior degeneración de las neuronas ubicadas en la sustancia negra. Estas neuronas se encargan de producir la dopamina, una sustancia química (neurotransmisor) fundamental para que el movimiento del cuerpo se realice correctamente.

Cuando el cerebro no dispone de la dopamina suficiente para mantener un buen control del movimiento, los mensajes de cómo y cuándo moverse se transmiten de forma errónea, apareciendo de forma gradual los síntomas motores típicos de la enfermedad.

 

Pero también se ha visto que hay otras neuronas afectadas en la Enfermedad de Parkinson y por tanto otros neurotransmisores, lo que explica la aparición de otros síntomas no motores de la enfermedad.

 

La Enfermedad de Pakinson es una enfermedad neurodegenerativa que progresa en el tiempo para la que, a día de hoy, no existe tratamiento curativo o neuroprotector.

 

¿Por qué y cómo avanza la enfermedad?

 

 

Al tratarse de una enfermedad crónica y progresiva, ésta avanza. Y conforme avanza la enfermedad, aparecen nuevos síntomas motores y no motores que suponen un empeoramiento funcional importante.

 

Una de las primeras claves para notar si la enfermedad ha avanzado es que se empieza a notar que la medicación oral ya no funciona como antes, bien porque ha dejado de hacer efecto el tiempo esperable y no llega hasta la siguiente toma o porque tarda en hacer efecto, por ejemplo.

 

Seguramente, también notarás que los síntomas, tanto motores (relacionados con el movimiento) como no motores (afectan a órganos o sistemas no relacionados con el movimiento), se hacen más acusados e interfieren más en el día a día.

 

Por ello hay que estar atentos a los cambios, tanto los relacionados con la medicación como los relacionados con los síntomas.

 

Recordamos que no todos los síntomas se presentan y que pueden darse cualquier combinación de éstos.

 

Existen tantas enfermedades de párkinson como personas que lo padecen ya que no todos los afectados desarrollan los mismos síntomas y evolucionan de la misma forma.

 


Si un síntoma aparece como nuevo puede ser una indicación clara de un avance de la enfermedad. También lo es, si un síntoma se hace más evidente y/o más difícil de controlar o interfiere en las actividades de la vida diaria. Muchas veces los cambios avanzan tan poco a poco que es difícil percibirlos por eso tanto tú como las personas que te rodean tenéis que estar atentos.

 

Si notas que la medicación ha dejado de hacer el efecto esperado o si cualquier síntoma se hace más presente o aparecen nuevos síntomas, es importante comunicárselo al neurólogo. Os ayudará a controlar muchos de los síntomas de la enfermedad para encontrar alternativas que ayuden a controlar los síntomas.

 

El papel del cuidador

 

Manos

El rol del cuidador en la detección de la enfermedad y su avance es fundamental. Tú eres el que mejor le conoce y su mejor apoyo. Como cuidador, eres el punto de contacto en el flujo de información entre el hospital y los médicos.

Por ello, es vital que entiendas y comprendas qué es el párkinson, cuál es la mejor forma de hacerle frente y que entiendas la importancia de preparar junto a la persona con Enfermedad de Parkinson la visita al médico.

La Enfermedad de Parkinson es muy compleja y puede presentar una sintomatología muy diversa; de ahí la importancia de recoger toda la información y transmitírsela al médico el día de la consulta.